OPINIÓN || Hay cosas que no admiten colores políticos. Y hay veces en las que la política, la ideología, tiene que quedarse en la puerta.
María Márquez ha vuelto a denunciar los insultos y ataques machistas que está recibiendo en redes sociales. No son críticas políticas. No son discrepancias. Son ataques personales, humillaciones y machismo. Y eso no debería formar parte nunca del debate público.




