Un equipo de investigadores del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que algunas rocas que chocan contra la Tierra, las más grandes con una masa entre uno y diez kilogramos, proceden de un cometa extinto hace miles de años, según informó ayer la entidad, según anunció Huelva Información.Así, los fragmentos más grandes produjeron bolas de fuego que fueron registradas por las cámaras de la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos, ubicadas por la Península, y su detección ha permitido determinar con precisión sus trayectorias en la atmósfera y sus órbitas, que demuestran su origen en el Sistema Solar.
Además, estos alcanzaron la Tierra a una velocidad de 81.000 kilómetros por hora, y el más brillante de ellos, casi tan luminoso como la Luna llena, se desintegró a 72 kilómetros de altura de la superficie terrestre sobre la localidad onubense de Isla Cristina, que ha dado nombre al bólido.