Efectivos de la Unidad de Policía Nacional Adscrita a la comunidad autónoma, junto a la Delegación territorial de Sanidad y Consumo, han precintado los accesos a una clínica de injerto capilar en Huelva capital, que funcionada sin la correspondiente autorización que la acreditara como centro sanitario.
En concreto, a través de una denuncia se tuvo conocimiento de que este establecimiento estaba funcionando como centro sanitario sin autorización.
Así las cosas, se realizaron visitas de inspección hasta en tres ocasiones, en las que se solicitó que la clínica cesara su actividad y que presentara la documentación.
Tras ello, y al no cesar actividad se propuso el cierre cautelar de la misma, al que se ha procedido este lunes, así como en paralelo se ha propuesto el inicio de un expediente sancionador.
