Cartaya, 30.05.17.- La localidad de Cartaya hizo realidad en la tarde de ayer un sueño, el de un grupo de personas que después de muchos años de fe y de esfuerzo, vieron, con lágrimas en los ojos, como un pueblo entero salía a la calle para acompañar, desde una honda y profunda emoción, a la nueva Hermandad filial del Rocío, en la salida de su primer camino como tal hacia la aldea almonteña.







