Huelva, 18.04.15.- Efectivos de la Guardia Civil han detenido a 28 personas en distintas
provincias en el marco de la denominada operación Fresón contra el uso
ilegal de productos fitosanitarios, utilizados en el campo para el
tratamiento de enfermedades de los vegetales y para combatir plagas de
parásitos.
Las detenciones se han producido en las provincias de Barcelona,
Tarragona, Valencia y Almería, así como en las provincias de Huelva,
Murcia y Alicante, según informa la Dirección General de la Guardia
Civil en un comunicado.
Se les imputan delitos de contrabando, contra la salud pública,
contra el medio ambiente, contra la propiedad industrial, de estafa y
otros contra los derechos de los consumidores, blanqueo de capital y
otras acciones ilegales de naturaleza económica.
Su campo de actuación abarcaba desde la importación de productos
prohibidos, generalmente principios activos para su formulación
posterior, hasta la comercialización contraviniendo la normativa
reguladora de la propiedad industrial.
El uso de estos productos fitosanitarios exige estrictas medidas de
seguridad, tanto en la aplicación -hay que estar en posesión del carné
de manipulador-, como en los tiempos, lo que implica la prohibición de
comercializar los productos agrarios en determinados plazos desde su
uso.
Al no respetar las condiciones legales se pueden generar, entre
otros, importantes perjuicios para el medio ambiente, por el riesgo de
contaminación de los suelos de cultivo.
La investigación arrancó en marzo de 2013 cuando los agentes de
Huelva detectaron la posible comercialización de un producto presentado
como abono, pero cuya condición real era la de fitosanitario.
A raíz de ello se descubrió que esta misma actividad se estaba
desarrollando en otras dos provincias, por lo que se pidió ayuda a la
Unidad Central Operativa Medio Ambiental del SEPRONA de la Guardia Civil
(UCOMA), que detuvo a varias personas en Almería, Barcelona, Murcia,
Tarragona, Badajoz y Valencia.
Más tarde, los agentes constataron que el fabricante de los productos
que poseían varios detenidos en Badajoz se correspondía con la empresa
investigada en Valencia como consecuencia del caso iniciado en Huelva.
La fábrica, una empresa valenciana de carácter familiar, movía miles
de kilos de producto ilegal cada temporada con beneficios por cada litro
de entre tres y diez euros.
Entre sus clientes tenía una importante comercial tarraconense que
destaca por su implicación en la venta de productos ilegales que son
utilizados en el Delta del Ebro para combatir la plaga del caracol
manzana.
En la operación, se ha podido acreditar la línea completa de la
actividad ilegal, desde el momento de la elaboración en Asia y la
búsqueda de esas vías de contacto para proceder a la importación, hasta
la posterior formulación y distribución en nuestro país.
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