La imagen de miles de voces cantando al unísono en Oviedo People Have the Power, mientras Patti Smith, emocionada, contempla cómo su canción se ha convertido en algo mucho más grande que ella misma, es algo que reconcilia a uno con la humanidad.
Patti Smith recibe a sus 79 años el Premio Princesa de Asturias de las Artes, un reconocimiento más que merecido para una mujer que ha hecho de la música, la poesía y la rebeldía una manera de estar en el mundo. Pero quizá el mejor premio se lo llevó antes de subir a recogerlo: comprobar que, tantos años después, su mensaje sigue vivo y es capaz de reunir a miles de personas en torno a una misma esperanza.
