lunes, 27 de julio de 2026

Una familia abre un nicho en Moguer para saber si su bebé fue robado en 1987


La familia espera aclarar que pasó con el bebé en el 87

Una familia de Moguer ha dado un paso decisivo para intentar resolver una incógnita que lleva casi 40 años marcando sus vidas. Este lunes ha sido exhumado el féretro de una bebé que, según la versión oficial, falleció poco después de nacer en 1987, con el objetivo de esclarecer si pudo tratarse de uno de los casos de bebés robados que se investigan en España.

La protagonista de esta historia es Francisca, que dio a luz a su primera hija cuando tenía 22 años. El embarazo concluyó de forma prematura, con ocho meses de gestación, y, según recuerda la familia, nunca pudo ver a la recién nacida.

Siempre según su testimonio, los sanitarios le comunicaron que la pequeña había fallecido y que por ese motivo se había provocado el parto. La niña, que iba a llamarse María de los Ángeles, fue entregada posteriormente a la familia para recibir sepultura, aunque, según relatan sus allegados, con la condición de que el féretro no fuera abierto bajo ninguna circunstancia.


Durante años, la familia aceptó aquella explicación. Sin embargo, a partir de 2010, cuando comenzaron a hacerse públicos numerosos casos de presuntos bebés robados durante la dictadura franquista y los primeros años de la democracia, Francisca empezó a plantearse si las circunstancias que rodearon el nacimiento de su hija podían esconder algo más.

Con el respaldo de la Asociación SOS Bebés Robados de Huelva, la familia consiguió que su caso comenzara a investigarse. La entidad acompaña actualmente a numerosas familias que intentan averiguar qué ocurrió con hijos que fueron dados por fallecidos poco después de nacer.

La exhumación realizada en el cementerio de Moguer ha permitido confirmar la existencia de restos en el interior del féretro. No obstante, este primer resultado no pone fin a la investigación, ya que ahora un laboratorio privado será el encargado de realizar los análisis correspondientes para tratar de confirmar la identidad de los restos.

Después de casi cuatro décadas de dudas, la familia espera que las pruebas permitan conocer definitivamente qué ocurrió con María de los Ángeles. Su deseo, aseguran, no es otro que obtener respuestas y cerrar una herida que permanece abierta desde febrero de 1987.

No hay comentarios: