Madrid, 11.05.15.- Una enfermera ha sido detenida en
Sofía, Bulgaria, tras ser captada por las cámaras de seguridad del hospital en
el que trabajaba mordiendo y golpeando a un bebé de apenas cuatro días de vida
porque no paraba de llorar e iba a despertar al resto de los recién nacidos.
Cuenta Metro y recoge cuatro.com que
Emiliya Kovacheva rechazó en principio las acusaciones de la fiscalía pero tras
ver las imágenes tuvo que reconocer los graves hechos que pesaban sobre ella.
En su descarga adujo que estaba sometida a una gran carga de trabajo debido a
sus turnos de 24 horas.
La fiscalía cree que Kovacheva
estaba frustrada porque el bebé no tenía dificultades para dormir y con su
llanto podía despertar al resto de los recién nacidos.
La enfermera se enfrenta ahora a
cargos por intento de asesinato, algo que conlleva una posible pena de prisión
de 20 años.
Desde el centro sanitario, un
portavoz ha informado de que 'Lo más importante para los padres del bebé es ver
cómo este se recupera de las heridas".
No hay comentarios:
Publicar un comentario